
Por Matías Castelli
Vienen los extraterrestres a conquistar la Tierra. Ya están en camino con una poderosa flota de naves pero tardarán 400 años en llegar. Esa es la potente hipótesis inicial de El problema de los tres cuerpos, novela que narra el tsunami social que genera en nuestro planeta la invasión Trisolariana. La ciencia ficción se presenta otra vez como una hipérbole de la realidad y de la historia conocida. Mientras realizan su viaje de cuatro siglos hacia nuestro planeta, el plan de los Trisolarianos es detener el desarrollo científico de la Tierra como para así facilitar su conquista. Te suena ¿no? Es un modo de asedio bélico ultra conocido por nuestra humanidad. Para bloquear a los científicos terrestres los invasores diseñan un videojuego: sí un videojuego que seduce y provoca adicción en las mentes más brillantes de nuestra civilización que no pueden dejar de avanzar en la trampa digital.
“Solo hay un modo de contener el desarrollo de una civilización y desarmarla durante un periodo tan extenso: terminar con su ciencia”, se dicen los estrategas conquistadores. Los científicos que participan del juego en red sienten que la vida real se vuelve vulgar y anodina. Hasta que el juego finalmente termina y llega la inquietante propuesta de los invasores: “Tres cuerpos termina aquí. Cuando regrese al mundo real, si sigue siendo fiel a lo que prometió, diríjase a la dirección que le enviaremos por correo electrónico.” Los trisolarianos ponen a su servicio a los científicos o si éstos rechazan ser soldados de los invasores, les provocan una depresión tal que logran destruirlos psicológicamente.
En forma simultánea, se abre otra estrategia: la conquista cultural/religiosa ¿Te suena? Sí claro, el fanatismo religioso es la espada bélica más filosa desde tiempos inmemoriales. Los invasores se encargan de promover a una secta Terrícola-Trisolariana. Los extraterrestres logran inocular sus intereses por medio de una secta de descreídos que adhieren los invasores y promueven la auto destrucción de la civilización de la que ya no se sienten parte. “Cuando las ideas no científicas prevalezcan sobre el pensamiento científico, se abrirá la puerta que conduce al colapso”. El problema de los Tres Cuerpos es una novela del escritor chino Cixin Liu publicada en 2006. La novela se desarrolla en una fascinante trilogía. Al primer ejemplar se sucede El bosque oscuro y El fin de la muerte. Netflix hizo una adaptación. Te recomiendo con certeza que comiences por la lectura pues otra vez se da en este caso el clásico problema de la transcripción entre las artes, aquí entre literatura y serie de tv. Si googleas, atenti que aparece la serie y recién al fondo del scroleo se menciona la trilogía de Cixin Liu. La novela reescribe una constante en la historia: tan o más importante que la fuerza militar es la fuerza del relato. Cuatro siglos antes de llegar a nuestra atmósfera con su armamento, los extraterrestres preparan la conquista a nivel narrativo. El mayor objetivo es dual: conquistar las almas y al mismo tiempo detener el desarrollo científico de la civilización que buscan doblegar.
El problema de los Tres Cuerpos es una novela deslumbrante. Y entre las múltiples significaciones que tiene, podemos destacar que se trata de un magnífico tratado de geopolítica. Las mismas estrategias que se aplicaron durante siglos (desde la caída de Constantinopla a la conquista de América), alcanzan una jurisdicción interestelar. En estos meses vemos los intentos de Estados Unidos por retrotraer la globalización que promovió durante décadas. En la carrera científica, los asiáticos lograron demostrar que no sólo imitan sino que ya desarrollan tecnologías Made in China. La batalla, lo sabemos, se da en territorios de ultramar, como la Argentina. Aquí, la administración Trump ofrece créditos extraordinarios para desarmar el swap chino y, sobre todo, priorizar los grupos de inversión estadounidenses por sobre las empresas chinas. Es decir, lograr a fuerza de endeudamiento, lo que logró en Ucrania por medio de poderío militar. El botín en cuestión son los minerales.
En la novela, los Trisolarianos utilizan sofones para adoctrinar a la secta de terrícolas que trabaja para los invasores. Esa nano tecnología invasora es la que ve replicada Trump en Tic Toc. La plataforma ya es mucho más que una plataforma de entretenimiento. El presidente norteamericano lo sabe. El máximo promotor de la globalización ahora analiza cómo cerrar las fronteras. Tic Toc está subvirtiendo las estrategias de deseo y consumo. En videos que se multiplican destruyen la narrativa de productos caros y exclusivos que necesitan las grandes marcas. Los consumidores del mundo y en particular los norteamericanos pueden ver cómo una cartera Luis Vuiton y su réplica original salen exactamente lo mismo. Es más: ¿cuál es la réplica y cuál es la original si están realizadas en la misma fábrica y con los mismos materiales? Porqué una cartera que vale 20 dólares se vende a dos mil. Estados Unidos atraviesa una crisis provocada por su propia medicina. Durante décadas trasladó sus fábricas a Oriente para pagar menos impuestos y maximizar ganancias. Pero el cierre de fábricas en Estados Unidos alimentó la bronca de los trabajadores estadounidenses que perdieron sus empleos.
La plataforma tic toc desnuda la arbitraria cadena de valor de las marcas exclusivas, “inalcanzables”. El lujo ya no es exclusivo, es viral. Te metes en tic toc y podés ver el fetichismo de la mercancía. El control, el diseño del deseo, ya no está en París, Milán, New York ni en otros centros de la moda y las tendencias. Los consumidores tienen acceso a la desmitificación del status, ven en un reel de un minuto el fetichismo de la mercancía. DHgate, el Amazon chino, crece en territorio norteamericano mientras Trump sube los aranceles. En la novela El problema de los tres cuerpos hay dos planetas en pugna, aquí en la Tierra hay dos potencias peleando por la hegemonía. No obstante, las peleas son las mismas: cómo restablecer los límites en un mundo que se pretendía globalizado y sin fronteras. Y sobre todo: quién controla los símbolos del poder y el desarrollo tecnológico.
2 comentarios en “Tic-Toc, geopolítica y El problema de los tres cuerpos”
Me encantó la nota. Voy a buscar la novela.
Vi la serie por Netflix. Voy a buscar la novela