Por Matías Castelli
Cuando parecía que el $Libragate ya lo había dado todo, un alien de varias cabezas salió por TV. Una entrevista quiso darle un cierre de lunes al escándalo y abrió paso a un sinfín de nuevos capítulos. ”LaTV murió”, otra de las verdades que se encargó de dinamitar el affaire cripto. Te habrá pasado muchas veces. Primero te enterás de una noticia stalkeando a alguien por IG pero de inmediato entrás a una .com tradicional como el telégrafo o encendés la tele para chequear. Es decir, las redes y ni que hablar las fake news le dan una nueva oportunidad a los medios tradicionales. En los 90, el periodista Nahuel Maciel se hizo famoso por inventar entrevistas. Llegó a publicar una decena de notas a grandes personalidades como Gabriel García Márquez. En aquellos analógicos años finiseculares al menos había que tener inventiva. Pues no es nada fácil responder como lo hubiese hecho García Marquez. Copiar el tono de un premio nobel sin que se note no es para cualquier redactor. Digamos que es mucho más fácil entrevistar a un gran escritor que tomarse el trabajo de escribir sus respuestas. Hoy en día subís una foto, le das un claro prompt a la inteligencia artificial y en segundos echas a correr una fake por whatsapp o X. En Matadero Cinco, Kurt Vonnegut narró la brutalidad del antiguo siglo XX. Los aliados bombardearon Dresde hasta convertirla en cenizas más allá de que la Gran Guerra había terminado hace rato ¿Por qué? Los Aliados necesitaban noticias triunfalistas para las tapas de los diarios. Un bombardeo para la foto.
En la mejor literatura de ciencia ficción, incluso la que narra la sociedad de dentro de 200 años, la TV sigue siendo central. En Marte Rojo, mucho más importante que el éxito o fracaso de la expedición, resulta la transmisión de la vida cotidiana en la nave hacia el planeta rojo. En El problema de los tres cuerpos (me atrevo a decir que es El Quijote de oriente y occidente de este siglo XXI), las naves terrícolas se disponen a recibir a la primera sonda extraterrestre que llega a posarse frente al planeta tierra. La flota terrícola de unas doscientas naves no toma posición según los mandatos de la estrategia bélica. No importa ocupar el mejor lugar para la batalla, lo que importa es ubicar bien la nave de combate para poder transmitir en vivo a los televidentes terrícolas la primera batalla interplanetaria de la historia. El discurso periodístico te dice: te vamos a contar toda la verdad, todo lo que tenés que saber de manera transparente y hasta las últimas consecuencias. Por el contrario, las buena literatura es la que permite varias lecturas al mismo tiempo, la que mantiene un centro siempre misterioso, un secreto, una interpretación, un sentido siempre múltiple e inalcanzable del todo.
Más allá de los nombres propios, el $Libragate es una poderosísima bomba sobre un sinfín de verdades y supuestos de múltiples disciplinas. El máximo referente libertario se encargó de dinamitar varios de sus postulados. Con involuntaria maestría demostró que una cripto moneda sí necesita regulaciones. Una inversión digitar totalmente por fuera del sistema financiero, sin un respaldo bursátil, por fuera del todo del radar de un Banco Central, no es más que una cripto meme o shit coin (moneda basura o moneda mierxx). O sea, quien la compra, sabe que está comprando una broma digital, como quien antes compraba una estampilla porque le gustaba una cara. De hecho el Presidente de EEUU y otras figuras tienen sus meme coins pero se encargan de aclarar que son eso, una foto digital graciosa y de colección. En cambio, el Presidente promovió la cripto como una inversión a largo plazo para incentivar el “crecimiento de la economía argentina, fondeando pequeñas empresas y emprendimientos argentinos”. Como sabemos la inversión duró, literal, segundos. El 87 por ciento de $Libra estaba en manos de sus creadores. Ese porcentaje no debe superar el 15 por ciento así quien emite la cripto no tiene un control absoluto sobre el valor. Esa verdad la aprendieron a sangre y billetera los que perdieron millones siguiendo el tuit . Sin una tenencia superior al 15 porciento del total, se garantiza que el precio de una moneda digital lo establecerá la mano mágica del mercado. Pero el Presidente promovió una inversión en el que el creador de la moneda era un único mago de nueve manos -Hayden Davis y sus amigos- que pudo ganar millones y retirarse abruptamente en unos minutos.
Es la tercera vez que ocurre lo mismo con el actual Presidente. Esta vez se multiplicó el impacto (y las pérdidas de quienes pusieron dinero) dado que aunque pretenda disociar su persona Javier Milei es el legítimo presidente en ejercicio. En diciembre pasado, los empleados públicos fueron sometidos a un examen de idoneidad sobre gestión pública. Poco más de un mes más tarde, el titular del ejecutivo no logra comprender que el Ministro de Justicia de la Nación no es el abogado personal de un primer mandatario. Otro verdad libertaria que hizo estallar el $Libragate fue la utopía de un mundo sin estados donde todo se realiza entre privados sin injerencia del estado: el Ministro de Economía mandó a la Anses a comprar con la nuestra card para evitar que el escándalo esquilmara el valor de los bonos argentinos.
La bomba $Libra no sólo minó el campo de la economía. Sus esquirlas alteran los parámetros de significación y aún se expanden hacia el Congreso, Comodoro Py y el ominoso campo de las redes, los medios de comunicación y el análisis político. El $Libragate hizo estallar los niveles de error tolerable. Sabemos que del ridículo sí que se vuelve sin mayores sobresaltos. De hecho el actual mandatario se puso el traje de cosplay y bailó con una de las integrantes de Las Primas entre muchos otros episodios. El votante perdona y hasta festeja el ridículo pero no perdona la inoperancia escandalosa. El primer mandatario, en este caso, queda como el arquero que mete la pelota adentro de su valla. Y peor, él mismo dice ser un avezado economista estafado. Dicho en criollo: el $Libragate lo dejó como un principiante o, mucho peor para la política, como un aprendiz o, al decir de la calle, un pichi. Según conversaciones que este cronista mantuvo con avezados analistas políticos, este efecto meme sobre la imagen de un mandatario es mucho más horadante que el código penal. Podés argumentar en Tribunales y el en Congreso sobre si hubo o no tráfico de influencias, podés discutir sobre negociaciones incompatibles con un funcionario público ¿Con quién discutís la fatalidad de un meme que se expande ominoso por las redes? ¿Hasta qué punto el algoritmo meme afectará la imagen nacional e internacional del líder libertario? Un mandatario que genera indignación, rechazo o polarización no es ningún problema. De hecho cada vez que líderes políticos como Trump, Bolsonaro o Meloni dicen algo que escandaliza a la política más tradicional, esos dichos no hacen más que hacer crecer su imagen. El problema para un mandatario no es la indignación, el problema es dar risa, convertirse en meme.
Sobre el escándalo del $Libragate y su entrevista sale como meta episodio otra cabeza del alien: por redes se publica el crudo de la nota antes emitida por TV. La retroalimentación de las redes hacia la TV vuelve a inyectarse, los medios tradicionales ganan una nueva vida a pesar de que tantas veces se les ha dado la extrema unción. Esta web y este redactor-cronista prioriza los hechos, las ideas y los procesos sociales por sobre los nombres propios. Pero es insoslayable mencionar que el “comunicador” que reconfiguró la entrevista a pedido del asesor presidencial, comenzó una entrevista a una Gobernadora bonaerense en ejercicio diciendo: “Antes que nada, quiero decir que te quiero mucho”. Como si fuera falta aclarar: nada vale después de aquel prólogo servil. Ninguna entrevista política puede comenzar con dicha confesión amorosa. Y aquella confesión ocurrió hace casi diez años en vivo; no hablamos de la filtración de un crudo. En cuanto a la contraposición entre el discurso literario y el discurso periodístico hay un debe del lado del periodismo. Como en una excelente novela queda el enigma. Hay un centro que bien podría cubrir la producción periodística con su afán de contarlo TODO que sigue del lado del misterio o lo indecidible, como en las mejores ficciones literarias. Quién filtró ese crudo que tanta significacíon tiene. Quien y como logró que esos segundos destinados a la papelera de reciclaje pasen al centro de la escena para dinamitar o poner en cuestión un sinfín de verdades.